¿Sabes como evitar el dolor menstrual sin medicamentos?

¿Qué me puedo tomar para el dolor menstrual? ¿Cómo puedo evitarlo? ¿La píldora te quita el dolor? ¿De dónde proviene mi dolor menstrual?

La primera vez que tuve la menstruación, supe que con un ibuprofeno y una compresa estaría bien...espera, ¿un ibuprofeno? Ni siquiera sabía si me iba a doler o no, pero yo por si acaso me lo iba a tomar. Y así todas mis amigas y conocidas.

Por que nadie me dijo que la menstruación no tiene por qué doler. Si estás sana y bajo condiciones normales de estrés (este es uno de los factores que más influyen en el dolor menstrual) no debería dolerte. Sin embargo, es muy normal que tengamos ciertas molestias, presión o sensaciones fuera de lo habitual.

amigas_menstruacion_positiva_cyclo.jpg
  • Hazte amiga de tu menstruación. Aunque no lo creas el paso más importante para gestionar tu dolor menstrual es reconciliarte con tu cuerpo. Cuando verdaderamente comprendemos que la menstruación es un proceso natural, sano, un camino de aprendizaje sobre nuestra propia naturaleza...solo entonces podremos hablar de evitar el dolor. Recuerda que la menstruación nos va a acompañar a lo largo de nuestra vida fértil ¡durante más o menos 40 años!. Se dice pronto...asi que mejor llevarnos bien con ella.

 

 

 

 

  • Usa productos que cuiden tu cuerpo. ¿Sabías que algunos de los tampones que compras en el súper están blanqueados con cloro y dioxinas? Y estos tampones se deshacen dentro de tu cuerpo, soltando esas fibras dentro de tu vagina. Por eso muchas mujeres notan dolores de cabeza al usar tampones, sequedad vaginal extrema, son propensas a infecciones vaginales... Prueba con productos ecológicos, que no dañen tu PH y no te irriten. Algo tan sencillo como pasarte a los protegeslips de algodón ecológico puede cambiarte la vida, creéme. Las compresas de tela son una opción muy interesante para mujeres con hipersensibilidad y no, no son como las que llevaba tu abuela. Y por supuesto tienes la copa menstrual, ese producto que cambia tu vida para siempre y que te enseña cosas tan sencillas y transformadoras como que la sangre menstrual no huele mal, que no sangramos tanto como creíamos, que tener infecciones recurrentes y sequedad vaginal no tiene por qué ser normal, que la práctica lo es todo en esta vida o que menstruar no tiene por qué salirte caro.
  • Toma infusiones ricas. Nuestras antepasadas eran sabias y recurrían a la naturaleza en busca esas medicinas antes de que se crearan las primeras farmaceúticas. Hay multitud de plantas que ayudan a rebajar el dolor menstrual. Yo te recomiendo aquellas que no tengan teína y que contengan frutos rojos, plantas como el escaramujo; alto en vitamina C, la caléndula; con propiedades antiinflamatorias y antiespasmódicas (tu útero va relajarse de lo lindo), el hinojo; antianémico y digestivo o el hibisco; conocido por su efecto relajante y regulador de la circulación. Todos estos ingredientes los puedes encontrar en este rooibos de frutos rojos y vainilla. Puedes preparar un litro de infusión en un cazo e ir bebiéndolo poco a poco el día previo y el mismo día que te baje la menstruación. Sus efectos son muy potentes. Y además está muy rico.

  • Regula tu sistema hormonal. Si alguna vez has ido al ginecólogo a comentar que te duele la menstruación o que te salen granitos...seguramente entre las opciones que te ofrecían la que más peso cobraba era la de tomar la píldora anticonceptiva. La verdad es que sí, seguramente te quite el dolor, pero también te suprime el ciclo hormonal, provocando una 'falsa menstruación'. Ya no eres cíclica, vives en una constante. Y encima entre sus efectos adversos los más notorios son la falta de apetito sexual (¿pues vaya gracia no? Ahora que se supone no te puedes quedar embarazada y van y se te quitan las ganas...), la sequedad vaginal, retención de líquidos, depresión e incluso cáncer. Muy apetecible no resulta. Sobre todo cuando existen otras maneras de regular tu sistema endocrino de manera menos agresiva y más natural. Aumentar el consumo de semillas de calabaza por ejemplo, puede ayudarte a equilibrar tus niveles de progesterona. Y las coles o el brócoli te ayudan a equilibrar los estrógenos. Así de fácil, ¡sin pastillas!. Además existen productos específicos que pueden ayudarte a encontrar este equilibrio, como por ejemplo el Ginevitex, un regulador hormonal hecho a base de Vitex, una planta cultivada en la zona del Mediterráneo desde hace miles de años. 

  • Ayúdate con aceites esenciales. Otra manera diferente y poco invasiva de cuidarte. Existen multitud de aceites esenciales que de manera específica pueden ayudarte. Mi propuesta es una mezcla de geranio y aceite de menta que al aplicarlo a través de este roll-on te relaja, sube el ánimo y te pone sí o sí de buen humor.

 

 

 

 

  • Ponte calorcito. En esto mis abuelas sí que eran expertas. Una bolsa de agua caliente, una manta eléctrica, un masajito en buenas manos o un saco de semillas como este. Huele bien porque tiene lavanda, es ecológico porque tiene trigo reciclado, está hecho con amor y encima su tela es súper gustosa. Caliéntalo en el micro 3-4 minutos y nota como tu útero se relaja con un 'oh yeah baby'.

 

 

 

 

 

chica_cama600x400.jpg
  • Descansa mucho. Aunque tu ritmo de vida te impida cogerte el día libre ese primer día menstruando...trátate con cariño. Acuéstate antes, sal cinco minutos antes de casa para ir relajada al trabajo, cambia tu clase de spinning por una de estiramientos, mírate tu peli favorita y déjate cuidar. Si tienes sueño o estás agotada, no te sientas culpable. Tu cuerpo tiene que eliminar todo eso que ha ido acumulando durante un mes y ya no le sirve. Dedícate el día a ti misma, lo vas a notar el resto del mes.

 

 

 

 

Si te han gustado estos consejos, puedes descubrir más en tu correo apuntándote a la newsletter de www.ilovecyclo.com

Únete a la #RevoluciónSostenible